¿Cómo prepararnos mejor para el futuro?

  • Nadie puede adivinar el futuro pero podemos prepararnos para posibles futuros
  • Lo primero es analizar señales y tendencias de interés para el mercado en el que nos movemos
  • En función de cómo se mueven las tendencias, construirmos escenarios posibles
  • Finalmente, diseñamos acciones y planes para atender aquellos escenarios que parecen más probables

Entre ahora y mañana hay un conjunto de futuros posibles. Cuanto más lejos pongamos el mañana (meses, años, décadas) más amplio es el conjunto de futuros posibles. 

Dentro del conjunto de futuros posibles, hay futuros plausibles (aquello que podría suceder teniendo sentido con lo que observamos hoy) y dentro de éstos hay futuros probables (que son aquellos que parecen más seguros). 

También hay futuros deseables que son los que nos gustaría que ocurrieran.

Prepararnos para el futuro implica:

  1. Identificar señales que son aspectos que nos interesa estudiar cómo cambian (e.g. qué porcentaje de las ventas se hacen en línea)
  2. Explorar que tendencia llevan estas señales en el tiempo (e.g. crecen, decrecen, qué tan rápido)
  3. Construir escenarios con distintos supuestos de movimiento de distintas tendencias
  4. Diseñar prototipos para empezar a actuar hoy sobre lo que probablemente sucederá mañana